Capital Privado, ventajas y desventajas

Con el grifo crediticio cerrado en muchas de las entidades financieras “convencionales”, aquellos necesitados de liquidez inmediata han de considerar otras alternativas frente a las ya conocidas Cajas y Bancos.

En este sentido, son muchos los que consideran el “capital privado” para saciar sus necesidades de efectivo. Pero, ¿qué es el capital privado? Pues básicamente un crédito privado es aquel que se concede a través de una persona u entidad sin que medie un contrato de crédito convencional.

Los créditos privados también son conocidos y ofertados como préstamos de capital privado

El capital privado se pueden llevar a cabo ya sea entre particulares como entre un particular y una empresa que contemple dicha modalidad de préstamo. En este sentido, los contratos para este tipo de créditos contemplan desde un mero acuerdo verbal hasta documentos privados con clausulas preestablecidas entre las partes.

A su vez, los motivos más habituales por los cuales un particular solicita un capital privado son;

  • Cuando necesita de un crédito urgente para pagar alguna deuda
  • Cuando se precisa un crédito pero no se dispone de ingresos que se puedan justificar (como quienes trabajan en “negro”)
  • Cuando se desea solicitar una hipoteca privada ya que las entidades financieras no le conceden al cliente una hipoteca
  • Cuando se necesita de liquidez para llevar a cabo un negocio rápido.
  • Cuando se necesita un crédito rápido y se está incluido en las listas de morosidad

Las ventajas de los créditos privados es que suelen estar exentos de las comisiones típicas de las entidades financieras, presentan condiciones más flexibles y no obligan al cliente a la contratación de productos adicionales para poder llevarse el crédito. Dichas características sumadas a una rápida tramitación consiguen que dicha clase de créditos recoja mucha popularidad en tiempos de coyuntura económica.

No obstante, pese a que el capital privado pueda presentarse en muchas ocasiones como la única opción para quienes lo solicitan, lo cierto es que tienen grandes inconvenientes. El primero de ellos es el interés que se solicita ya que este suele ser notoriamente más elevado que aquel solicitado por las entidades financieras convencionales.

A su vez, acompañando las altas tasas de interés típicas de estos créditos, se suele exigir un período de amortización relativamente corto. Por si esto fuese poco, es importante conocer la entidad o persona que realiza el préstamo ya que de lo contrario se podrían producir situaciones al margen de la legalidad.

Capital Privado, ventajas y desventajas